Se trata de un proyecto puntero para la descarbonización de la industria vasca; cuenta incluso con financiación de la Unión Europea.
Sin embargo, EHBildu ha presentado alegaciones al estudio de impacto ambiental porque considera que la nueva instalación, que se situará a escasos 180 metros de las viviendas de La Trinidad, debería tramitarse por el procedimiento ordinario, y no por el simplificado, debido a que tendrá «efectos acumulativos» a la actividad de la refinería y la construcción de la variante de Las Carreras.

