Los 107 trabajadores de MFS Trapaga Sintering luchan contra un ERE de extinción que, si nada lo remedia, les dejará en la calle en las próximas semanas.
Se trata de una empresa con más de 40 años de trayectoria en el sector de la automoción, especializada en la fabricación de componentes para suspensiones y sistemas de seguridad dentro del automóvil.
Se encuentra en una situación crítica , no por falta de clientes, sino por una «nefasta gestión».
La plantilla reclama la ayuda de las instituciones para que les ayuden a encontrar un inversor, de la misma forma que » se están moviendo con empresas más grandes y con más nombre».

