En una comparecencia insólita en el pleno, la funcionaria municipal ha denunciado hoy una situación de «desamparo».
En los 23 años que lleva trabajando en la corporación jarrillera, la interventora ha visto incrementarse el volumen de expedientes que, atendiendo a su función pública, debe fiscalizar; mientras, los recursos extraordinarios puestos a su disposición «han ascendido a 0″, se ha lamentado.
Ha relatado cómo se ha visto obligada a prolongar su jornada laboral en su tiempo personal ,»a costa de su salud», ha dicho.
Debido a la imposibilidad material de atender la carga de trabajo, ha sido destinataria de reiterados requerimientos de Diputación por el incumplimiento de las tareas que tiene asignadas.
La funcionaria ha derivado al Ayuntamiento de Portugalete la responsabilidad de lo que está ocurriendo y así lo defenderá, si fuera necesario, ante los tribunales.
Ha sido el grupo municipal de EHBildu quien ha llevado al pleno la «precariedad» que sufre las interventora:
Los grupos políticos municipales han mostrado su solidaridad con la funcionaria, y la alcaldesa se ha comprometido a buscar soluciones a la falta de recursos humanos en la intervención municipal.

