El Ayuntamiento ha adquirido 2 nuevas cámaras móviles, con un coste superior a los 9.000 euros.
Se han colocado en puntos estratégicos del municipio con el objetivo de prevenir actos vandálicos.
Su ubicación responde a las demandas vecinales y a los informes de la policía municipal, que han identificado aquellas zonas sensibles donde se han registrado comportamientos incívicos de manera recurrente.
Las cámaras portátiles permiten a la Policía Local trabajar de manera más eficaz, al facilitar una actuación inmediata en caso de registrase un incidente, además de contar con pruebas para después proceder legalmente.
Estos 2 modernos dispositivos se suman a las 96 cámaras de vigilancia estáticas que ya existen en el municipio jarrillero, entre las que se ubican en la calle y aquellas que se encuentran en edificios públicos.
Es intención del Ayuntamiento seguir ampliando la red de videovigilancia con el objetivo de dotar de mayor seguridad a la villa.

