
El supuesto hallazgo de una calzada romana bajo el hielo suizo se ha utilizado para cuestionar el calentamiento global…
Pero se trata de un bulo, lo que en realidad ha quedado al descubierto es un tramo de tierra enterrado desde hace 2.000 años.
Del mismo modo que la tala de arboles en el Amazonas y la construcción de una carretera no tienen nada que ver con la celebración de la cumbre climática COP30 que se celebrará en noviembre de este año en Brasil.