Se trata de una «cascada» que, los día de lluvia adquiere un caudal considerable, y que ,desde hace años, mantiene en vilo a los vecinos de la nueva urbanización de viviendas en la antigua CLH.
El agua se filtra por el muro de contención de un talud, cayendo sobre la acera con el consiguiente peligro de resbalones.
Los vecinos también desconfían de que esta continua filtración de agua pueda acabar dañando el muro.
El Ayuntamiento es conocedor de la problemática relacionada con el talud y, según aseguran fuentes municipales, ha venido desarrollando distintas actuaciones «para encontrar una solución y poder garantizar el buen estado de la zona».
El talud al que hacen referencia los vecinos es un muro de contención de tierras que se ejecutó dentro del desarrollo urbanístico AOR 402 (antiguo CLH).
La urbanización fue recepcionada por el Ayuntamiento en 2016, momento en el que comenzaron a construirse los edificios de viviendas.
Desde entonces, el consistorio ha llevado a cabo actuaciones de mantenimiento periódico del muro. Se han realizado limpiezas regulares de las vigas de los anclajes de los bulones, con el objetivo de controlar las filtraciones de agua que se producen de forma natural en el terreno, especialmente en épocas de lluvia.
Además, se han puesto en marcha otras medidas para minimizar el impacto del agua en la vía pública, como la plantación de vegetación en la base del talud con la intención de favorecer la absorción natural del agua.
Actualmente, el Ayuntamiento continúa estudiando la situación con el objetivo de determinar la solución más adecuada.
Una vez se disponga de una conclusión técnica definitiva, se trasladará la información a los vecinos .
El objetivo de todas estas actuaciones es dar con una solución técnica y eficaz, que permita reducir al máximo las molestias a los vecinos, al tiempo que se garantice la estabilidad del talud y la seguridad de la zona.

