«Teníamos un acuerdo y no lo han cumplido», se lamentaban hoy los concejales de EHBildu en una comparecencia pública.
En un «claro ejercicio de responsabilidad», la coalición abertzale facilitó con su abstención la aprobación de los presupuestos municipales en 2024.
De esta forma, se introdujeron en esas cuentas municipales un buen número de enmiendas de EHBildu, que «recogían las preocupaciones y propuestas de los vecinos».
El grado de incumplimiento calculan que será de un 65%.
No se les ha comunicado debidamente cuándo se iban a poner en marcha algunas de las cuestiones que se han llevado a cabo; otras solo se han realizado en parte; y otras directamente no se han ejecutado, como el proyecto para ascensor en el barrio San Juan, que todavía está sin licitar, al igual que la renovación del parque infantil de La Sardinera, la ayuda al alquiler para jóvenes, que está sin tramitar, o la creación de un puesto en la plantilla municipal para intervención comunitaria y multiculturalidad.
EHBildu advierte de que «ahora mismo la falta de confianza hacia el PNV es muy grande».

