La última , procedente del EVE, ascendía a 200.000 euros, y hubiera servido para sustituir la caldera del colegio público Kanpazar.
Son lo que el PNV califica de «oportunidades perdidas».
Sin embargo, el gobierno socialista no lo ve así, y asegura que , en la medida en que el Ayuntamiento disponga de recursos económicos pueda afrontar esas actuaciones, recurrirá a ese tipo de líneas de subvenciones, que siempre están abiertas.

