
Irati Alvarez, técnica de incidencia política y social de esta entidad, nos habla de la publicación de la “La trampa de la autoexposición”, un nuevo estudio que se centra en la vinculación de la infancia y adolescencia con las con las conductas de autoexposición sexual digital y las plataformas que la facilitan, enmarcando esta práctica como una manifestación de explotación sexual.
Según la encuesta realizada a más de 1.000 jóvenes, el 2,5% afirmó haber recibido algún tipo de compensación, regalo o favor a cambio de material erótico o sexual en el que aparecían, siendo menores de edad.