La plantilla del centro denuncia que “el deterioro de las condiciones laborales y la falta de personal, no garantizan una atención digna” a los usuarios.
Hoy, a las puertas del equipamiento, han afirmado que “la plantilla está al borde del colapso”.
Esto ha conllevado, en algunas ocasiones, “retrasos” en la dispensación de las comidas a los residentes.
Los trabajadores seguirán movilizándose para “garantizar su salud y una atención de calidad”.
Exigen la conversión de los contratos parciales en indefinidos y el aumento de la plantilla “como medidas urgentes y necesarias”.

