La marea morada recorrió ayer domingo la localidad marinera desde el puerto pesquero hasta el colegio Las Viñas.
La alcaldesa, Itziar Carrocera, y el presidente de APNABI, Mikel Pulgarín, fueron los encargados de cortar la cinta inaugural y dar inicio a Autismoa Martxan!.

El recorrido, de 3,5 kilómetros y accesible para todas las personas, finalizó en el patio del colegio público Las Viñas.
En este espacio, los participantes pudieron disfrutar de juegos, y actividades deportivas, y recibir información sobre el autismo.
Con esta celebración, Santurtzi ha tomado el relevo de anteriores ediciones celebradas en Leioa (2025), Barakaldo (2024) y Berango (2023). Cada año, APNABI traslada esta marcha a un municipio distinto de Bizkaia con el objetivo de seguir avanzando en la visibilización del autismo y promover una sociedad más inclusiva y solidaria con las personas con este trastorno y sus familias.
Además de la marcha, APNABI ha desarrollado entre febrero y abril, un ciclo de charlas de sensibilización en centros educativos de Santurtzi, en el que han tomado parte cerca de 700 escolares de tercero y cuarto de Educación Primaria.
Además, la asociación organizó una jornada abierta a la ciudadanía en la Casa-Torre, reforzando su labor divulgativa y su compromiso con la comunidad.
Con 48 años de trayectoria, APNABI se ha consolidado como una entidad de referencia en Bizkaia y Euskadi. Actualmente, ofrece apoyo a más de 2.200 personas con autismo y sus familias, a través de una red de 30 centros y un equipo de más de 450 profesionales.
En Santurtzi, 120 personas reciben atención, en su mayoría menores de edad. En el conjunto de la margen izquierda, la cifra asciende a 500.
Destaca, además, el incremento en el número de mujeres atendidas, reflejo de una reducción progresiva del infradiagnóstico histórico en este colectivo: en cinco años, su presencia ha pasado del 9% al 20%.
“Una persona de cada 100 tiene autismo”
El autismo no es una enfermedad sino una condición del neurodesarrollo que acompaña a la persona a lo largo de toda su vida. Aunque su manifestación es diversa, existen dos áreas clave en las que se presentan mayores dificultades: la comunicación e interacción social, y la flexibilidad del pensamiento y la conducta.


