«Pido protección para él»
Son palabras de Mertxe, tras el ingreso en la prisión de Basauri de su hijo Arkaitz, que padece una enfermedad mental.
«Ahora los de fuera estamos más tranquilos pero el que está en peligro es él» , advierte, recordando que «es una persona vulnerable».
«Mi hijo es el ejemplo vivo del fallo brutal de las instituciones», insiste.

