Han recogido medio centenar de firmas contra la instalación de un huerto escolar y una pequeña aula de la naturaleza en los jardines de sus casas.
Denuncian que no han sido consultados de esta nueva actividad que , según temen, agravará las molestias que ya sufren.
«»Es una prolongación del colegio debajo de nuestras casas», se lamentan estos vecinos, cansados de limpiar ellos mismos la suciedad que se acumula por la presencia de padres y madres con sus hijos y hijas cada tarde en la zona peatonal.
El alcalde, por su parte, recuerda que los jardines son propiedad del Ayuntamiento.
No obstante, Miguel Ángel Gómez Viar se ha compormetido a celebrar una reunión con vecinos, AMPA y centro escolar.
Desde la dirección del colegio público La Escontrilla defienden que se trata de un proyecto comunitario.
«El huerto escolar tiene un fin educativo por y para los niños y niñas», explican.
Este es el único centro de Trapagaran que hasta ahora carecía de huerto, actividad que viene recogida en el curriculum escolar.

