Antes de la disputa de la liguilla de ascenso, se oficializaba que Ander Lambarri no seguiría al frente del Sodupe el próximo curso. El técnico encartado llegó al banquillo del Hurtado de Saratxo en diciembre, con el equipo a 20 puntos de la segunda posición. Pese a tratarse de su estreno como primer entrenador -previamente había estado como segundo de Alain Arroyo en el Urduliz-, Lambarri afrontó el reto con ambición. «Lo primero que hice fue mirar a cuántos puntos estaba el segundo». A partir de ese momento, llegaron 17 victorias, 4 empates y sólo dos derrotas que dieron la segunda plaza a los arlequinados y por ende la posibilidad de disputar la fase de ascenso. Tras ganar en Vitoria al Iru Bat, los de Enkarterri se jugaban el ascenso el pasado sábado en casa, ante un Anaitasuna al que le valía el empate por su mayor diferencia de goles a favor. Los dos tantos del Sodupe llegaron en el descuento y sirvieron para volver, cinco años después, a Tercera Federación. «Para mi lo más importante ha sido el grupo, hemos hecho ver a jugadores con menos minutos que ellos también eran importantes y lo han entendido a la perfección».
Con respecto a dónde entrenará la temporada que viene, Lambarri está tranquilo. «De momento no tengo nada. Si sale algo lo valoraremos, y si no, seguiré con mi vida y esperaré a que llegue la oportunidad»,

