«Mi hijo confiaba en la policía municipal»

Así lo ha asegurado, fuera de cámara, su aita, Fernando, a un equipo de TELE7.

Según ha explicado, cuando Ander sufría un brote psicótico tocaba el timbre de la comisaría en busca de ayuda.

El atestado policial refleja que así lo hizo también en la tarde del lunes; después arrebató el bastón a un anciano, y es entonces cuando se inició la intervención policial, que terminó, tras una persecución, en la calle Cervantes, con el uso de pistola taser incluido.

El padre de este joven santurtziarra de 30 años de edad recibió una llamada de la policía, indicándole que su hijo había sido detenido tras un altercado y se encontraba en el hospital de Cruces.

Una vez en el centro hospitalario, la doctora de urgencias le explicó al padre que, según las informaciones que le habían transmitido a la facultativa,  Ander había sido encontrado inconsciente en la calle.

Ante la falta de explicaciones claras y coherentes, la familia está determinada a llevar el caso a los tribunales.

El padre no descarta que un golpe de calor le llevara a un estado mental de confusión cuando se encontraba pescando en el muelle de Portugalete; allí dejó su caña y su mochila, recuperada por la policía municipal jarrillera.

Una vez en Santurtzi, se produjo el fatal desenlace.

Un amigo de lonja explicaba también a TELE7 que Ander, aquejado por una enfermedad mental,  «era un buen chico» .

Corpulento y deportista, no se merecía lo que le ha ocurrido, afirma este joven entre el enfado y la tristeza.

Los amigos piden a los medios de comunicación que cuenten la verdad, y no se limiten a informar unicamente sobre los 3 agentes que, según el sindicato ESAN, resultaron heridos en la actuación.

Noticias relacionas:

La investigación deberá esclarecer cómo murió Ander

 

 

Compartir
Etiquetas

Noticias similares