
Circula en redes sociales un vídeo nocturno en el que aparecen decenas de personas corriendo junto a un muro, acompañado de mensajes que aseguran que se están produciendo nuevos “asaltos coordinados” a la frontera de Melilla y que la ciudad “acaba de caer”. Es falso. Las imágenes no son actuales: fueron grabadas el 30 de julio de 2026 en territorio marroquí.
VerificaRTVE ha localizado las imágenes en las inmediaciones del paso fronterizo de Farjana, en Marruecos, junto al muro del cementerio marroquí de Sidi Guarich. Además, el vídeo ya circulaba en redes desde el 30 de julio, cuando se produjo un intento de entrada en Melilla. Se está reutilizando ahora para presentarlo como un acontecimiento reciente.
La Delegación del Gobierno en Melilla ha confirmado a RTVE que no se ha producido ningún intento de entrada masiva desde el 31 de julio. Por tanto, el vídeo no demuestra que haya habido nuevos asaltos coordinados ni que la frontera haya sido tomada recientemente.
El caso muestra una técnica habitual de desinformación: utilizar imágenes reales de un acontecimiento anterior y presentarlas como si fueran actuales, aprovechando además mensajes alarmistas para generar la sensación de que se está produciendo una nueva crisis en la frontera.
Cómo funcionan las granjas de troles y cómo podemos identificarlas
Las redes sociales pueden utilizarse para organizar campañas coordinadas en las que numerosas cuentas aparentan ser usuarios independientes, pero en realidad están gestionadas de forma conjunta. Son las llamadas granjas de troles, estructuras que pueden estar formadas por personas a las que se paga para publicar determinados contenidos o por cuentas automatizadas mediante inteligencia artificial.
Su objetivo puede ser amplificar una determinada narrativa y generar la impresión de que muchas personas comparten una misma opinión. Los perfiles pueden publicar mensajes similares, dar «me gusta» o responder de forma coordinada para aumentar la visibilidad de un contenido y condicionar la conversación en redes.
Hay algunas señales que pueden hacer sospechar de este tipo de cuentas: nombres o identidades poco creíbles, publicaciones idénticas que se repiten en diferentes perfiles, mensajes muy breves y agresivos o grupos de cuentas que atacan al mismo usuario al mismo tiempo y con argumentos parecidos. Sin embargo, los expertos advierten de que no siempre es posible determinar si una cuenta es un bot o forma parte de una granja de troles.
Por eso, identificar una cuenta como parte de una red coordinada requiere un análisis detallado y no basta con una sola señal. Además, los expertos recomiendan no entrar en discusiones con estos perfiles si se sospecha que forman parte de una granja: responderles aumenta la interacción y puede hacer que el algoritmo dé todavía más visibilidad a sus mensajes.
Espacio subvencionado por el Departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco.