Aunque con menor intensidad, los vecinos del barrio barakaldés de Lutxana siguen soportando niveles de ruido de «hasta 70 decibelios día y noche».
Tras recurrir al propio Ayuntamiento, al Ararteko y al Gobierno Vasco, no se rinden y tras el verano reanudarán sus acciones para exigir a la empresa que «cumpla la ley».

