En esta ocasión, ha sido en un segundo piso del número 17 de la calle Palangreros.
Los ocupas habrían accedido por un balcón, y , ya en el interior del inmueble, se hacían con un juego de llaves del piso.
Después, pedían, sin éxito, a un vecino que les proporcionase copia de la llave del portal.
Se trata de una vivienda que se encuentra desocupada porque sus propietarios se trasladaron a vivir a Granada.
Los vecinos, sabedores de que el piso está vacío, al percatarse de que una luz estaba encendida en el inmueble, avisaron a la policía municipal, que no pudo expulsar a los ocupas porque estos ya llevarían varios días residiendo en su interior; la ley sólo permite proceder a su expulsión inmediata en el momento del allanamiento.
No obstante, los agentes han regresado por la tarde, y, tras una negociación, han convencido a los intrusos para que abandonen el piso.
Se trataba de 2 ocupas, y no han generado problemas al vecindario, aunque la policía municipal les ha comentado que estas personas ya han protagonizado ocupaciones anteriores; habiendo salido de los pisos debido a la presión vecinal.
Igualmente, los policías les habían advertido a los vecinos de que «alguno es problemático», indicándoles que les avisasen en caso de que «pase algo».
Así de lo contaban a un equipo de TELE7 esta mañana:

