Una circunstancia que muchos desconocen.
Es el caso de Tamara, vecina de la localidad que el pasado mes de marzo se vio envuelta en un siniestro de tráfico al ser alcanzada por un autobús cuando se encontraba «aparcando» cerca del hospital de San Eloy.
«Teniendo en cuenta que mi vehículo había quedado empotrado en mitad del autobús, ocupando un carril, y dada la gravedad del golpe, llamé a la policía y pedí auxilio», señala.
El atestado policial, añade, «no atribuyó la responsabilidad del siniestro a ninguna parte»; aunque la aseguradora del Kbus «reconoció que había sido del autobús».
Pasados unos meses, recibió una notificación del Ayuntamiento, informándole de que debía abonar «una liquidación tributaria por importe de 68,34 €, por el tiempo de los agentes, el desplazamiento al lugar del incidente y la elaboración del informe».
Esta vecina barakaldesa señala que «es inadmisible que el Ayuntamiento se dedique a recaudar cobrando a víctimas con lesiones que precisan ayuda».
Desde el área de Seguridad Ciudadana del Consistorio señalan que «cuando un vecino requiere de la presencia de un policía para hacer un atestado, esto tiene un coste recogido en la ordenanza».

