Una empresa sin arraigo local gestionará el servicio municipal de juventud porque «el Ayuntamiento de Portugalete prioriza un menor coste frente a la calidad del servicio».
El proceso se ha desarrollado dentro de la legalidad, pero desde Portugaleteko Aisialdi Sarea, entidad jarrillera que venía prestando el servicio desde hace 8 años, han denunciado que en las bases del concurso público, marcado por la ausencia de cláusulas sociales, se otorgaba «un peso desproporcionado» a la oferta económica.
El Ayuntamiento se ahorrará 2.000 euros anuales en un contrato superior a los 200.000 euros.
Así, aunque el PAS obtuvo 39 puntos en la oferta técnica, frente a 22,7 ,aprobado raspado de la empresa finalmente ganadora, la entidad portugaluja dejará de gestionar las políticas de juventud en la villa desde el 1 de enero.
Resulta también especialmente llamativo el informe emitido por los propios servicios municipales con respecto a la propuesta técnica de la empresa ahora adjudicataria; Dice textualmente que «se utiliza una redacción repetitiva y una terminología mayoritariamente corporativa. Se repiten constantemente conceptos como participación, S/XL, coprogramación, flexibilidad, pero sin traducirlos en procedimientos completos y operativos en el día a día para un servicio municipal. Esto impide evaluar de forma nítida la propuesta del modelo de prestación del servicio. Además, abundan los anglicismos y tecnicismos del ámbito empresarial/emprendimiento (focus groups, dashboard, SOP, Asana, teams, PDCa, upcycling, microcopy etc.), que dificultan significativamente la comprensión del documento»
En suma, «se concluye que no se transmite con la suficiente claridad y definición cómo se organizará realmente el servicio».
Por último, advierte de que el modelo de esta empresa consume » un exceso de recursos personales y de tiempo en tareas de registro, análisis y reporte de datos, desviando recursos humanos de la atención y el acompañamiento directo a la juventud.
En otro orden de cosas, quedan en riesgo las colonias urbanas o las actividades de educación en igualdad en los colegios; extras que el PAS organizaba con el «reducido margen de beneficio» del servicio municipal, y que, por lo tanto, no se incluyen en el contrato adjudicado a la empresa malagueña.

