De esta forma, el Ayuntamiento podrá hacer un mayor «seguimiento» y control de los propietarios incívicos, tal y como se solicitaba en la propuesta que resultó ganadora en los presupuestos participativos de 2024.
La idea es «intensificar la vigilancia» en esas zonas para poder «identificar a los infractores y sancionarles con rigor».
El consistorio ha incorporado esa vigilancia en el contrato del nuevo servicio de limpieza urbana y recogida de basuras que entrará en vigor en 2026, una vez se resuelva el recurso presentado por una de las empresas.

