El municipio ha experimentado un crecimiento sostenido en la última década, pasando de algo más de 100.000 habitantes en 2015, a 104.048 vecinos, según los últimos datos del padrón.
A juicio de la alcaldesa esto se debe a que Barakaldo, “continúa afianzándose como una ciudad atractiva para vivir, trabajar y disfrutar”.
Amaia del Campo ha añadido que el aumento de población “está estrechamente ligado al impulso dado al desarrollo de los barrios, la construcción de nueva vivienda, tanto pública como privada, y la creación de corazones verdes en los barrios”.

