Este año ha tocado la lluvia como compañera de camino en algunos momentos, pero ya sea por religión o por tradición, barakaldeses y residentes en otros puntos de Bizkaia no han faltado a la cita que se repite cada 5 de febrero a las faldas del monte Arroletza.
Una vez arriba, no han faltado los puestos donde adquirir rosquillas, cordones de San Blas, talos y txakoli.
La ermita ha abierto sus puertas para aquellos que han querido asistir a misa.
Y para los que hoy no han podido, la romería, como ya es habitual, se repetirá el próximo domingo 8 de febrero.

