El Ayuntamiento modificará la Ordenanza actual, que data de 2009 y que limitaba la transformación de estos espacios en viviendas con el objetivo de proteger al comercio local.
Desde entonces, la realidad del municipio ha cambiado y se han ido acumulando los locales cerrados que “ya no generan dinamismo económico ni vida urbana”, ha señalado el alcalde, Gorka Álvarez.
Por eso, se está realizando un análisis, calle por calle, para diferenciar dónde es necesario mantener la protección comercial y dónde esas lonjas pueden convertirse en nuevas viviendas.
El Ayuntamiento quiere contar, en el proceso, con las aportaciones de la ciudadanía, agentes económicos y sociales.

