Se trata de un proyecto piloto para reducir los daños por incendios en viviendas de personas mayores y vulnerables.
Además, se enviarán cartas informativas, se impartirán charlas en los municipios y se facilitarán tutoriales para su correcto uso.
La iniciativa servirá de prueba para su posible implantación en otras comarcas del Territorio Histórico de Bizkaia.
Está dirigida a usuarios del Servicio de Ayuda a Domicilio y personas mayores de 70 años que viven solas.
Los detectores están homologados, cuentan con batería de unos 10 años y se fijan fácilmente al techo mediante una cinta adhesiva.

