Ariane Ochoa disputará en marzo del próximo año en Newcastle, Australia, la última de las pruebas del Challenger Series, una categoría que premia a las seis primeras clasificadas con el ingreso en el Championship Tour, o lo que es lo mismo: la élite del surf mundial, en la que compite la zarautztarra Nadia Erostarbe, quien hace un año hizo historia al convertirse en la primera surfista vasca en alcanzar la máxima división. Ahora es la vizcaína quien puede seguir sus pasos.
A falta de la cita australiana, Ochoa es octava en la clasificación general, es decir, dos puestos por debajo del corte, que marca la estadounidense Alyssa Spencer con 17.190 puntos, 2.605 más que la bilbaína (14.585), quien llegará al desenlace del CS con registros muy similares a los de la israelí Anat Lelior (14.625), la australiana Sally Fitzgibbons (14.425) y la peruana Sol Aguirre (14.065). Cabe recordar que en cada prueba del Challenger Series hay un máximo de 10.000 puntos en juego, por lo que se pueden dar grandes movimientos en la clasificación, como ha sido el caso de la costarricense Brisa Hennessy, que ha subido 20 puestos, hasta el cuarto, tras su victoria en el Ericeira Pro. En la cita portuguesa Ariane Ochoa fue decimotercera, aunque logró ascender un peldaño en la general.
La surfista vizcaína dispone de casi cinco meses para preparar el Newcastle Surfest, donde se repartirán los seis cotizados billetes para el CT. «Algo que tengo muy claro es que quiero llegar tranquila, sin presión y sobre todo disfrutar para sacar mi mejor surfing», afirma Ochoa, quien antes, en noviembre, tomará parte en el Mundial ISA (Federación Internacional de Surf) a celebrarse en Perú y que será puntuable para la clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Angeles.

