Una familia de Portugalete comparte con TELE7 las dificultades para moverse en el día a día con su aita, Antonio, de 87 años, en silla de ruedas.
Este bordillo de 25 centímetros de altura les obliga, por ejemplo, a bajar a la carretera en esta transitada zona comercial de Sestao.
Por eso, mientras esquivan los coches, denuncian que no es una «chapucilla» urbanística, sino un «chapuzón»
No obstante, la ausencia de un rebaje en este lugar es sólo la punta del iceberg de toda una carrera de obstáculos.
«No estoy para mover bultos», les llegó a decir un trabajador del Metro cuando solicitaron ayuda.
El motivo por el que quieren hacer pública la situación es para reivindicar a las instituciones no sólo que cumplan la normativa de accesibilidad, sino que revisen que esta se cumple.
«Es una burla», sentencia Antonio.

