Se trata de ejercicios específicos que mejorarán la movilidad, la agilidad y la coordinación de movimientos de los residentes.
Quienes realicen este programa de ejercicios pueden reducir un 17% el riesgo de sufrir una caída, y entre un 20 y un 40% el riesgo de sufrir una fractura al ver mejorada su capacidad de movimiento.
