Residentes, a escasos metros del hospital, se ven obligados a trasladarse hasta el ambulatorio de La Felicidad para acudir a la consulta del especialista.
Para ser operados, son derivados hasta el Hospital de San Eloy y, “para rematar”, si tienen que someterse a rehabilitación, les mandan a San Juan de Dios.
Piden al Ayuntamiento de Barakaldo que interceda ante el Departamento vasco de Salud, para que modifique esta forma de actuar que tantos perjuicios les viene provocando.

