La ciudad dispone de 22 kilómetros de bidegorris, a los que se suman 2,5 kilómetros de carriles amigables, donde comparten espacio bicicletas y vehículos a motor.
Con esta nueva intervención, la localidad alcanzará los 5,5 kilómetros de este tipo de vías, consolidando una red cada vez más extensa y funcional para los desplazamientos diarios.

