En un plazo aproximado de 6 meses, los vecinos dispondrán de una zona de 370 metros cuadrados protegida de las inclemencias del tiempo, tanto en días de lluvia como de fuerte sol.
Así, el frontón hará también las veces de espacio de reunión y de celebración de actos culturales por parte de los residentes del entorno.
Además de la cubierta, el proyecto contempla también la reforma del propio frontón, que muestra patologías puntuales de orden estructural.
También se procederá a la mejora de las canastas de baloncesto existentes en esta zona deportiva.

