Desde hace un tiempo, varias parejas de ánades se están desplazando por diferentes fuentes públicas y algunos vecinos estarían echándoles pan, con el fin de alimentarlas.
La concejala de Medio Natural, Alba Delgado, ha alertado de los problemas que esta práctica podría ocasionar a las propias aves silvestres por la ingesta de hidratos de carbono.
Alba Delgado ha explicado que el Ayuntamiento tiene una constante vigilancia de estos animales y cuando se detecta que alguno está enfermo se solicita la intervención de Base Gorria.

