«Mucha variedad y poca cantidad», así describen la situación algunos de los habituales pescadores en los muelles de Portugalete, y la Benedicta en Sestao.
«Cada año la cosa va a menos», se lamentan.
Es una situación que vienen percibiendo en los últimos 3 o 4 años.
En cuanto a los motivos, son varias las hipótesis que se barajan.

