La defensa de Sastraka argumenta que la denuncia presentada por la Fundación Nuestra Señora del Carmen, propietaria del edificio, es una «chapuza».
Y es que no tiene en cuenta que en el Gaztetxe, además de realizarse actividades sociales y culturales, viven personas en situación de vulnerabilidad.
El juicio ha quedado visto para sentencia, aunque, en caso de estimarse la petición de los abogados de Sastraka, los propietarios se verían obligados a reformular su denuncia.

