Un informe del propio Metro Bilbao señala, afirman desde la formación soberanista, que “el sistema de alimentación de la lanzadera está obsoleto desde el año 2018”.
Este “funicular” se inauguró en el año 2010 “gracias a las reivindicaciones de los vecinos de San Juan y Mamariga”.
El pasado año hubo un millón de pases por las canceladoras.

