El Club Balonmano Zuazo está metido de lleno en la lucha por ascender a la máxima categoría del balonmano femenino, la Liga Guerreras. A falta de tres jornadas son segundas en la clasificación, posición de ascenso, pero su rival más directo, el Oviedo, está a tan solo un punto y se verán las caras este sábado en tierras asturianas. Pero aunque consiguieran el ascenso, una aspecto extradeportiva las condiciona: sin patrocinadores, los ingresos son muy limitados.
La presidenta del conjunto barakaldés, Patricia Ahedo, sabe que subir a Liga Guerreras implicaría un mayor esfuerzo económico: «Subir de categoría supondría más esfuerzos y para tener un proyecto con las expectativas de mantenerse en la categoría haría falta un esfuerzo económico» , que podría cifrarse en unos 100.000 euros más con respecto al actual presupuesto. Ahedo destaca que la deuda de la directiva anterior está casi liquidada y agradece la implicación de las jugadoras por ayudar al equipo: «Ellas han sido las primeras en ayudarnos en dar visibilidad al club, llevan desde enero sin cobrar y siguen haciendo su trabajo a las mil maravillas», además, crean contenido en las redes sociales del equipo para echar una mano a solventar esta situación.
Cabe destacar, que en caso de ganar el siguiente partido contra el Oviedo, el Zuazo acariciaría el ascenso y desde la directiva se traslada optimismo: «Lo vamos a conseguir», afirma la presidenta del equipo barakaldés. En una temporada llena de altibajos, afrontan la recta final habiendo ganado 14 de los 15 últimos encuentros, contando la Euskal Kopa, y en un excelente momento: «Estamos en el mejor momento de juego».

