El acto celebrado hoy en Santurtzi no ha sido una fiesta , ni una celebración; es el recordatorio de que hasta el 17 de mayo de 1990 la homosexualidad era considerada una enfermedad mental.
Pero la LGTBIfobia no ha desaparecido «ni de las calles, ni de las casas, ni de las miradas», así lo han reivindicado hoy en Santurtzi, localidad dónde 4650 personas pertenecen al colectivo LGTBI+.
«Basta de insultos, de agresiones, de quienes convierten nuestras vidas en un campo de batalla»
«No somos una ideología, ni una amenaza, somos personas», han clamado los colectivos Naizen, Gehitu y Anitzak frente a las «voces reaccionarias».

