La del pasado sábado fue una mañana especial para Iker Pedernales. El de Bermeo volvía a Lasesarre, la que fue su casa durante cinco temporadas y lo hizo como jugador del CD Mirandés, segundo rival de pretemporada de los fabriles. En los prolegómenos del partido, «Peder» fue homenajeado. Al tradicional pasillo, se sumó la entrega por parte del presidente de la entidad fabril, Ricardo Arana, de una elástica gualdinegra con el dorsal número 7, estrechamente ligado al lateral vizcaíno. «Volver a la que ha sido mi casa, un sitio que llevo conmigo en el corazón, sentir el cariño de gente…fue un reencuentro muy bonito», expresa un emocionado Pedernales.
«Peder», que en sus cinco campañas en el conjunto fabril dejó momentos para el recuerdo como el gol en el descuento ante el Anaitasuna que certificó el ascenso a Segunda RFEF , o el tanto ante el Orihuela en el decisivo partido del play off a Primera RFEF, explica el motivo de su fichaje por el Mirandés, recién descendido de la división de plata y rival de los de la Margen Izquierda este curso en la categoría de bronce: «Sentía que ya había cumplido un ciclo tras cinco años maravillosos y tenía ganas de un nuevo reto, para personalmente intentar seguir creciendo como en su día lo hice en Barakaldo».
El bermeano está convencido de que su ex equipo será un aspirante a estar en los puestos nobles de la clasificación: «Conozco al grupo, al cuerpo técnico, sé cómo son capaces de apretar y sacar el máximo de cada jugador. Seguro que va a ser un rival durísimo , que peleará por entrar en el play off e incluso por ascender».

