A finales del pasado mes de marzo, Imanol Torre jugaba su último partido con la camiseta del Barakaldo y empezaba un largo proceso de recuperación de su lesión. Más de diez meses después, Torre vuelve a los terrenos de juego, con muy buenas sensaciones, pero vestido de verdinegro.
«Al principio pensé que no había quedado bien», admite Torre sobre su lesión, ya que cuando volvió a los entrenamientos todavía sentía molestias. Pero tras el proceso de recuperación, subraya que está sorprendido con los buenos resultados: «Después de la lesión no me imaginaba una vuelta tan buena e indolora». «Estoy como si no hubiera tenido nada», destaca el de Abadiño.

