Izaro Saiz fue una de las protagonistas de la magnífica remontada que el Balonmano Zuazo protagonizaba ante el líder y hasta el sábado invicto Aula Valladolid. Las fabriles remotaron una desventaja de siete goles tras el descanso y la de Sopela fue la máxima anotadora del partido con diez goles. «La clave fue hacer lo que no habíamos hecho en la primera parte, donde todo salió mal. En el descanso Haito (técnico del equipo) nos dio cuatro pautas para mejorar y ésa fue la clave. Insistimos e insistimos y lo conseguimos. Acabé personalmente muy contenta, pero sin mis compañeras no hubiese sido posible, ya que hicieron un partido increíble», comenta la central.
Las numerosas bajas por lesión están obligando al conjunto fabril a dar un paso más en este arranque de temporada en la División de Honor Oro, donde ya se han disputado cinco jornadas. «Notamos las ausencias, pero el equipo está respondiendo muy bien, dando todas lo máximo para intentar sacar el mayor número posible de puntos hasta que la plantilla esté al completo», expresa Izaro, quien cumple su tercera temporada en Zuazo, donde «cada vez estoy más cómoda».
Las barakaldesas, que tras el triunfo de la pasada jornada se han situado a un punto de las dos primeras clasificadas, quieren pelear por el ascenso, pero sobre todo «luchar todos los partidos y dar lo máximo de nosotros para así acercarnos más a ese objetivo», afirma Saiz.
El equipo de la Margen Izquierda centrará sus energías exclusivamente en la liga tras quedar ayer eliminadas en la primera ronda de la Copa de la Reina, frente al Elda de Liga Guerreras, que se impuso por 19-25 en el choque celebrado en Gorostiza. «El partido había que competirlo, pero el objetivo es la liga», recalca la vizcaína.

