Consiste en la colocación de señales, pegatinas y cartelería repartidos por el municipio haciendo referencia a la recogida de excrementos de mascotas, la velocidad de los vehículos, el buen uso de los bidegorris, el cuidado del mobiliario urbano y el uso de papeleras para depositar desperdicios.
El alcalde, Iban Rodríguez, ha subrayado que las acciones incívicas suponen un gasto importante para las arcas públicas, que afecta a todos los leioaztarras; como ejemplo, sustituir un banco cuesta 500 euros y una papelera 700 euros.
Las actitudes incívicas acarrean sanciones que pueden ir de 200 a 400 euros por depositar desperdicios en la vía pública o hasta los 300 euros por no recoger los excrementos de los animales.
En el caso de infracciones relacionados con patinetes eléctricos, las multas llegan a los 1.000 euros por conducir bajo los efectos del alcohol y de las drogas, hasta 800 euros por circular sin seguro de responsabilidad civil obligatorio o hasta 500 euros por exceso de velocidad.
Además, son motivo de sanción económica de 200 euros, circular por aceras, zonas peatonales o prohibidas, circular sin luz de noche, usar móvil, auriculares o similares. Llevar acompañante está prohibido y se puede multar hasta con 100 euros.

