El audio de una conversación telefónica entre Arkaitz, enfermo mental preso en la cárcel de Basauri, y su madre, refleja la angustia del joven.
Actualmente, se encuentra en la enfermería, pero la semana que viene pasará a un módulo, y algunos internos ya le han advertido de que «le van a ajustar cuentas».
Arkaitz le pide a su madre un chándal de una marca determinada para minimizar el impacto de un posible apuñalamiento.
El joven portugalujo ha pedido ayuda a los funcionarios de prisiones pero le han indicado que «no pueden hacer nada y se tienen que arreglar entre ellos».
Mertxe, su madre, ha querido hacer público este audio como una medida desesperada en demanda de protección para su hijo.

