El Ayuntamiento renuncia, o, al menos, aplaza esta demanda histórica porque tendría un coste superior a los 4 millones de euros.
Es el presupuesto estimado por el proyecto encargado, y a esta cantidad habría que sumar el incremento que supondría esta instalación en el gasto corriente del Ayuntamiento, pues el mantenimiento de las piscinas rondaría los 300.000 euros anuales.
El alcalde ha querido comunicarlo él mismo en una entrevista en TELE7, alegando que el municipio tiene otras prioridades que atender.
«Se aplaza pero no se olvida», ha manifestado Saulo Nebreda.
Y es que el primer edil augura buenas perspectivas económicas para la localidad minera con la aprobación, prevista en principio para primeros de 2027, del Plan General de Ordenación Urbana.
El PGOU implicará nuevos desarrollos urbanísticos y empresariales que redundarán en los próximos años en una importante entrada de dinero para las arcas municipales.

