Ha sido una de las grandes sorpresas de la temporada. Hace un año, el equipo femenino del Zierbena terminó a 30 puntos del campeón vizcaíno, Kukuiaga. Esta campaña, las de Ibai Rueda lograron «in extremis» la clasificación para la segunda fase del campeonato territorial y ése fue el punto de inflexión, tal y como reconoce el técnico: «Nos pusimos todos las pilas, La primera fase fue muy complicada, sabíamos la fortalezas que teníamos y no queríamos seguir sufriendo, y así fue.»
La segunda parte de la competición fue muy diferente, tras una intensa pugna con Stilo y Kukuiaga, las zierbenarras conquistaron el título de la liga vizcaína en la última jornada. En el campeonato de Euskadi, y sin tener referencias de sus rivales (Antiguoko y Salburua) la escuadra galipa también obtuvo la victoria, lo que le otorgaba el billete al play off de ascenso a Segunda División. Una eliminatoria que el conjunto zierbenarra no ha tenido que disputar por la renuncia de su rival, el filial del Alcantarilla murciano, siendo el puesto en la categoría de plata directamente para las vizcaínas. «Ese play off iba a ser histórico para el pueblo y para el equipo. Ha sido una pena no poder jugarlo, pero ahora tenemos una plaza que yo creo que nos hemos ganado», afirma Rueda.
El entrenador de las galipas considera que la intensidad ha sido una de las señas de identidad del Zierbena. «Hemos demostrado que somos un equipo muy intenso y que podemos ganar a la mayoría de rivales porque tenemos una media de edad baja, podemos hacer más rotaciones y así llevar los partidos al extremo en cuanto a intensidad».
A la espera de recibir alguna ayuda para formalizar la inscripción en la división de plata, el técnico, que se muestra optimista en ese sentido, admite que el salto a nivel deportivo será grande y que será necesario realizar alguna incorporación: «Hay gente muy buena que no ha jugado nunca en Segunda y aquí les vamos a dar la oportunidad».

