Todo o nada. Así será el partido que se vivirá mañana en Miribilla. El pabellón bilbaíno acogerá el segundo partido de la final de la FIBA Europe Cup, un encuentro decisivo para el Bilbao Basket donde lucharán por seguir siendo los campeones de la competición continental. Los hombres de negro parten a esta contienda con 6 puntos de desventaja tras el resultado cosechado en el Palataki, la casa del PAOK, el mismo escenario donde el año pasado se sentaron en el Olimpo europeo.
Pero este curso las tornas han cambiado y los de Jaume Ponsarnau tendrán el calor de su afición para esta cita definitiva. Rafa Pueyo, director deportivo del conjunto del botxo, sabe que ese será uno de los factores clave: «Creo que una de las claves en el desarrollo del partido va a ser que la afición esté a tope con nosotros». Con todas las entradas de Miribilla vendidas y aproximadamente otro millar más de personas viendo el partido en la pantalla gigante que se instalará en el Frontón Bizkaia, el director deportivo de los hombres de negro no duda en que se vivirá una autentica fiesta: «Habrá un ambientazo seguro, está todo vendido, el pabellón va a estar a tope y seguro que la gente va a dar mucha fuerza al equipo».
Además, Pueyo se muestra confiado: «Por supuesto que se puede ganar, lo tenemos clarísimo», sentencia con contundencia. A pesar de que esta misma renta de 6 puntos le sirviera al conjunto heleno para eliminar al UCAM Murcia en semifinales, el encargado del área deportiva del Bilbao Basket asegura que es una desventaja pequeña que se puede remontar: «Es un resultado que se puede levantar, tenemos la confianza de que podemos llevarnos el título».

