La tradicional bajada mojada coincidirá con marea baja por lo que para evitar riegos, el dispositivo de seguridad contempla el control de los accesos mediante un cordón policial, vallado perimetral y balización del área portuaria.
Durante los 10 días de fiestas, más de 400 policías velarán por la seguridad de santurtziarras y visitantes.
Se priorizarán las patrullas a pie y se realizarán controles en las salidas del metro para detectar la posible tenencia de armas.
El Ayuntamiento seguirá ofreciendo el servicio de acompañamiento a casa para personas que así lo deseen.

