Todo el recinto de txosnas de Portugalete, así como algunos locales de hostelería colaboradores, actuarán como lugares de acogida contra las agresiones machistas.
Desde 2019 se viene aplicando este protocolo, que, en su momento, «se trabajó» con el movimiento feminista de la villa «para coordinarse mejor».
En los últimos años no ha habido que lamentar ninguna agresión grave en el transcurso de los sanrokes.

