«Lo quieren dejar morir» se lamenta uno de los conductores.
El anteproyecto de Diputación para la reorganización del transporte en Ezkerraldea y Meatzaldea, abierto aún a la participación ciudadana, prevé reducir las frecuencias, que se quedarán en la mitad.
Además, esta línea, al igual que todas las de Margen Izquierda, a partir de enero de 2029, no entrará en el centro de Bilbao, y se quedará en la intermodal de San Mamés.
Y es que el principio que impera viene dado por la ley de movilidad del Gobierno Vasco, que apuesta por la intermodalidad, restringiendo el acceso de los autobuses interurbanos al centro de las ciudades.

