
El caso de Cristina Romaña, contagiada de enfermedad de Lyme en Japón, pone sobre la mesa las dificultades de diagnóstico y seguimiento de esta enfermedad en España.
Tras regresar con síntomas evidentes y una analítica positiva en infecciones transmitidas por garrapatas, su caso quedó en el aire por un fallo en la derivación médica. Durante meses, convivió con fiebre, lesiones cutáneas y un deterioro progresivo sin recibir un tratamiento claro.
Lejos de mejorar, su estado empeoró en distintos viajes internacionales, acumulando diagnósticos contradictorios y respuestas médicas dispares. No fue hasta que decidió revisar por sí misma sus informes clínicos cuando descubrió resultados positivos que no habían sido tenidos en cuenta.
En pocos días se someterá a un tratamiento en Alemania que va a incrementar en unos cuantos miles de euros la cantidad que ha invertido hasta ahora, de forma infructuosa, en distintos tratamientos que no han sido efectivos. Para poder hacer frente a este gasto, ha habilitado una campaña de recaudación de fondos en Instagram a la que se puede acceder a través de este enlace: https://gofund.me/ea3fd1d21.
Conocemos en Las Tardes de Tele7 la complejidad clínica de esta enfermedad y el desconcierto que puede generar en pacientes que sienten que su caso no encaja en los protocolos habituales, de la mano de la propia Cristina Romaña y de Naiara Olague, presidenta de Eslyme, la plataforma de apoyo y defensa de los derechos y necesidades de las personas afectadas por la enfermedad de Lyme en España.