
Un audio viral asegura que un piloto español denuncia que algunos vecinos se niegan a dejar utilizar el agua de sus piscinas para apagar los incendios forestales de Madrid de julio de 2026. Sin embargo, es falso. La grabación no es actual ni fue registrada en España, sino que corresponde a un incendio ocurrido en Chile en 2023.
Las publicaciones virales reutilizan ahora ese audio para hacerlo pasar por un testimonio relacionado con los incendios que han afectado a la Comunidad de Madrid y Ávila en julio de 2026. Sin embargo, no existe ninguna evidencia de que esas declaraciones se refieran a los fuegos actuales ni de que describan la situación vivida en España.
Los verificadores recuerdan que, durante grandes emergencias, es habitual que reaparezcan vídeos y audios antiguos descontextualizados para aumentar su impacto. Antes de compartir este tipo de contenidos, conviene comprobar siempre cuándo y dónde fueron grabados para evitar contribuir a la difusión de bulos.
No, esta portada de El País sobre los recortes en prevención de incendios no es real
Una supuesta portada de El País asegura que «el Estado recorta más de la mitad su aportación a la prevención de incendios», comparando una inversión de 423 millones de euros en 2018 con 181 millones en 2026. Sin embargo, es un montaje. Esa portada nunca fue publicada por el periódico.
Los verificadores recuerdan que las portadas falsas de periódicos son una de las técnicas de desinformación más habituales para dar credibilidad a mensajes virales. Antes de compartir una imagen de este tipo, conviene comprobar si aparece en la hemeroteca oficial del medio, ya que una simple consulta suele bastar para desmontar el bulo.
No, aviones de la Fuerza Aérea de Marruecos no están apagando los incendios de Madrid
En redes sociales se ha difundido un vídeo acompañado de mensajes que aseguran que aviones de la Real Fuerza Aérea de Marruecos están colaborando en la extinción de los incendios forestales registrados en la Comunidad de Madrid. Sin embargo, es falso. Las imágenes no fueron grabadas en España ni guardan relación con los fuegos de julio de 2026.
Maldita.es recomienda comprobar siempre el origen de los vídeos antes de compartirlos y consultar la información facilitada por las autoridades y los servicios de emergencias. La reutilización de imágenes fuera de contexto es una de las técnicas más habituales para generar desinformación durante situaciones de crisis.
Cuidado con el falso correo de Incasòl sobre el ingreso de una fianza: puede contener malware
Un correo electrónico que aparenta haber sido enviado por el Institut Català del Sòl (Incasòl) está llegando a numerosos usuarios para informarles del supuesto ingreso de una fianza de alquiler. El mensaje incluye un archivo adjunto que, según afirma, sustituye la notificación en papel. Sin embargo, se trata de una estafa diseñada para que la víctima descargue un archivo potencialmente malicioso.
Según ha verificado Verificat, Incasòl no envía este tipo de documentación por correo electrónico salvo que el usuario lo haya solicitado expresamente. Además, las notificaciones oficiales se gestionan a través de la plataforma de trámites de la Generalitat y los correos legítimos utilizan direcciones con el dominio oficial @gencat.cat. La propia entidad ha advertido de que este mensaje no procede de Incasòl y recomienda eliminarlo sin abrir los archivos adjuntos.
Los verificadores explican que el fraude utiliza técnicas de phishing. El correo incluye un archivo comprimido (.zip), un formato habitual para ocultar programas maliciosos y tratar de eludir algunos sistemas de detección automática. También presenta indicios de falsificación, como direcciones de correo ajenas a la Generalitat y errores ortográficos en el nombre de los documentos adjuntos.
Ante un mensaje de este tipo, la recomendación es no abrir los archivos, no pulsar sobre enlaces sospechosos y comprobar siempre que el remitente pertenece al dominio oficial de la administración. Si existen dudas, lo más seguro es acceder directamente a la plataforma oficial de Incasòl o contactar con el organismo por sus canales habituales, en lugar de responder al correo recibido.